A menudo los hinchas del Cúcuta Deportivo estamos acostumbrados a callar lo que sucede a nuestro alrededor. Estamos acostumbrados a dejar que el club tome las decisiones y esperar lo que se venga, sin importar si esto es bueno o malo; somos un pueblo con una gran venda en los ojos y no queremos despertar para observar nuestra absurda realidad.
Acaso no existen otros hinchas como yo que piensan lo mismo? Claro!!! En toda Cúcuta existen y por montón; en las calles, en los colegios, en las oficinas y hasta en el ejercito. Hinchas que ya se han dado cuenta que nos están tapando la boca para evitar que toda esta ciudad se entere de la realidad tal y como es. Pero también existe los que defienden al club, que porque el equipo tiene deudas; si pero y acaso no se vende es para pagar estas deudas?
Somos tan ciegos, estamos tan maniatados y nos faltan los cojones para pensar en hacer algo? Digo yo, el hincha no hace parte del equipo, y por ende el pensamiento del hincha no debe ser tenido en cuenta?
Yo, un hincha mas, se que no soy mas que el resto; pero tengo eso que me empuja y que me lleva a pelear por lo que es mío. Eso que no puedo contener, más allá del miedo, del que dirán y del posible “gran fracaso” de no poder lograr lo que quiero es lo que me hace criticar el manejo que se le ha venido dando al equipo.
Esto viene a cuenta de este presente que tenemos hoy en día, de los refuerzos que llegaron, “de los que iban a llegar y nunca llegaron”; este presente que es ingrato para con esta afición que día a día ha sido tan fiel, en las buenas y en las malas nunca ha dejado de alentar.
Más de una y mil veces me he preguntado si vale la pena ir contra la corriente, si realmente esto que hacemos sirve para despertar el sentido de pertenencia de cada hincha del Cúcuta Deportivo. Al final de cuentas no se quién tendrá la razón, si esos que apoyan 100% a las directivas y le piden calma a los hinchas “que porque todo proceso lleva tiempo” o nosotros, los pocos que ya nos cansamos de esto. De todos modos siempre hay algo que me empuja y me lleva a querer hacer mas de lo que me conviene y de lo que tal vez deba por este sentimiento llamado Cúcuta deportivo.
Es ese pensamiento que te da vueltas en la cabeza y que hace que te levantes cada día pensando en dos colores, los mismos que se destiñen en el alma cada vez que golpean a un hermano de sangre rojinegra. Es eso lo que me lleva día a día a pensar en como hacer para que el presente me regale más sonrisas que preocupaciones. Es eso que me empuja. Es mi sueño, es el deseo de superación de cualquier humano que quiere lo mejor para si y para aquello que ama.
Todo esto es un simple sueño, una lucha que no tiene fin pero cuando uno lo desea desde lo más profundo de su alma y pone todo su corazón al servicio de sus sueños algún día se cumplen. Deseo algún día que ese corazón rojinegro que está contenido en dentro mucha gente y que nunca ha logrado salir quien sabe por que, aflore y sienta el mismo dolor que sentimos los que no estamos de acuerdo con el manejo que se le ha venido dando al club.
Se que todos aquellos que de verdad quieren al Cúcuta sentirán algo más o menos parecido. Sólo es cuestión de dejarlo salir. La suerte no está echada, tenemos todo un reto por delante y de nosotros depende en gran parte que la moneda caiga del lado del sol, ese que siempre sale y nos alumbra; o que caiga del lado del número, ese que sólo pasa de mano en mano sin importarle por que fue cambiado. Recuerda que cumple sus sueños quien resiste!!!.
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